Ejercicios para trabajar la Inteligencia Emocional

29.01.2021

Enseña a tus hijos a identificar, comprender y gestionar las emociones

TERAPIA FAMILIAR INTEGRAL

La inteligencia emocional está experimentando un nuevo resurgir. Lo cierto es que este tema ha ganado un lugar importante para vosotros, los padres, a la hora de educar a vuestros niños. Y es que una de las cosas más importantes que podemos enseñar a nuestros hijos acerca de las emociones es que no son buenas o malas, hay que ayudar a los hijos a entender que no necesitan juzgar las emociones, simplemente notarlas y sentirlas, para después identificarlas si para ellos son cómodas o incómodas.

EJERCICIOS PARA TRABAJAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE NUESTROS HIJOS

Os proponemos realizar con vuestros hijos unas actividades y reflexiones para construir, desarrollar y mantener la inteligencia emocional.

1. Clasificar de las emociones. Podemos hablar con ellos cada noche al ir a acostarles, o en cualquier otro momento de día que nos venga bien, identificaremos situaciones distintas que hayan vivido y ponerle nosotros el nombre a estas emociones.

2. Hablar abiertamente en lenguaje emocional. Una de las mejores formas de aprender para los hijos e hijas es de los padres y madres, de como ellos viven las emociones. Podemos contarles que nos pone tristes, porque lloramos, si estamos alegres o pedirles espacio si estamos enfadados. Sobre todo, si tenemos adolescentes en casa, este último paso suele ser muy recomendable.

3. ABC emocional en casa. Todos sabemos que existen emociones básicas que todos sentimos, pero no a todos nos asustan las mismas cosas (miedo), o nos enfada (ira) e incluso no a todos los padres y madres lloran por lo mismo (alegría o tristeza). Por eso es recomendable que cada familia tenga su lenguaje emocional, para que vosotros y vuestros hijos podáis ponerle nombre a las emociones que se sienten en la familia.

4. Enseñarles a coger distancia emocional. Ayude a su hijo a tomar distancia para saber que está ocurriendo. Tanto en las emociones que nos hacen sentir cómodos o las que nos hacen sentir incómodos es necesario que los hijos e hijas aprendan a que deben tomar una pausa. Si es posible, aconséjale que vaya a dar un paseo, escuche música en su cuarto o pinte, cualquier cosa que le guste y le haga reflexionar. Una vez que haya tenido la oportunidad de calmarse, anímale a decidir cómo quiere avanzar.

5. El truco de las tres preguntas. Si tiendes a contestar rápidamente, aceptas los compromisos demasiado deprisa y puedes decir algo que luego lamentarás. Para prevenirlo, podemos practicar con nuestros hijos estas tres preguntas rápidas antes de contestar: ¿es necesario decir esto?; ¿es necesario que lo diga yo?; ¿me arrepentiré de no hablar más tarde? Las preguntas correctas pueden ayudar a cualquier persona a manejar sus reacciones emocionales y evitar arrepentimientos.

6. Aprende a decir NO. Hay que tenerlo claro, es importante aprender a saber decir que no, de lo contrario, perderíamos el control de nuestra vida. Nos llenaríamos de rabia por no hacer lo que en realidad queremos. Quizá alguien pueda pensar que decir que «no» es de malas personas y que así estamos siendo desagradables. Pero es necesario saber establecer límites y no ceder ante manipulaciones y chantajes emocionales.

7. Críticas ¿destructivas? Una vez que los niños se relacionan con iguales, da igual si son pequeños o adolescentes, las críticas les pueden hundir emocionalmente y afectar a su autoestima.

Una de las actividades que podemos realizar con nuestros hijos es la siguiente: debemos enseñar a los niños a responder dos preguntas: dejando de lado los sentimientos personales, ¿qué puedo aprender de esta opinión alternativa?, ¿cómo puedo usar estos comentarios para ayudarme a mejorar?

Recuerda que la mayoría de las críticas ofrecen la oportunidad de ver la realidad desde la perspectiva de los demás, aunque no sean verdad.